Detalles del video
Description
Buenas noches. Soy alguien que tiene Shinjuku como su territorio. Tengo un club de confianza en Shinjuku donde trabaja un conocido, y suelen ir muchas bitches amantes del cristal. Como siempre tengo la mejor mercancía, me siguen fácilmente cuando las invito. Últimamente hay tantos arrestos por cristal que hasta sale en las noticias; es desesperante ver programas serios hablando de ello. De hecho, mi club habitual fue registrado, así que dejé de ir un tiempo. Tengan cuidado; la primera vez te dan la suspensión de la pena y sales rápido, pero mejor no ser atrapado. En el fondo hay un baño exclusivo para el VIP donde siempre me divierto con las bitches. Hace poco volví y tuve suerte de pescar a unas chicas muy buenas, así que estoy feliz. La primera fue una gyaru bajita con cara de estar ida. Era mi tipo, y cuando le hablé mientras bailaba, ya estaba bajo los efectos. Me siguió sola, así que llamé a mi colega y fue un 3P. El baño es estrecho para tres, pero mientras podamos follar, todo bien; pasamos el cristal de mi colega y todos terminamos gozando. Su felación fue sorprendentemente cuidadosa y excelente. El sexo fue muy erótico y movía muy bien la cadera, casi me vengo varias veces. Incluso después de correrme encima, no le importó; una chica normal se habría enfadado. Como no teníamos tiempo, nos despedimos en el club, pero intercambiamos contactos para la próxima vez que tenga mercancía top. La segunda fue una mitad mexicana y mitad japonesa. Una mujer profesional que trabaja en comercio en México. Allí parece que todos consumen cristal como algo normal, pero ella fumaba algo mucho más fuerte. Su culo era enorme y sus pechos grandes y suaves; eran increíbles al tacto. A diferencia de las japonesas, es muy activa tanto en el sexo como con la droga; se nota que tiene experiencia. Fuimos a mi casa tras el club, nos relajamos con cristal y entramos en la segunda ronda. Tenía mucha experiencia sexual y se sintió increíble; sabía perfectamente qué me gustaba sin que tuviera que decir nada. Me dijo que me contactaría cuando volviera a Japón. La tercera fue la DJ M●● del club; estaba allí de incógnito por su cuenta. Al hablar con ella, ¡me sorprendió que fuera tan maja! Le di un poco de cristal a escondidas, me sonrió con una cara adorable y nos fuimos al VIP a fumar y a mimos. Como es una influencer famosa, la llevé al baño para que no nos vieran. Es linda, tiene pechos grandes y...