Detalles del video
Description
A ella le encanta nadar y suele ir sola a la piscina para practicar el estilo braza y crol, en los que es muy buena. Cuando se estresa, simplemente nada. Nadar es su única forma de liberar tensión, pero hay algo que le quita la diversión: las miradas. Parece preocupada por las miradas de los demás y a veces no puede concentrarse. Las miradas de todos se dirigen a... sí, a sus pechos. Su escote es tan profundo que no puedes evitar mirar dos veces; es tan profundo que sientes que te ahogas en él. Pero ella dice que odia esas miradas. "Me he acostumbrado a que me miren, pero intento usar ropa que oculte mi pecho lo más posible", dice. Qué desperdicio, qué desperdicio. Tiene un pecho que todos envidian, pero lo esconde... "Hasta ahora no me ha pasado nada bueno...", dice con tristeza. Entonces, al menos tendrá un buen recuerdo... Eso fue lo que le pedí que hiciera, y esa fue la razón por la que nos conocimos esta vez. Es sensible, e incluso un ligero toque la hace reaccionar con un respingo y esconder el rostro. Se siente avergonzada e intenta ocultarlo sonriendo cada vez que la tocan. Suele ser tímida.