Detalles del video
Description
El Sr. Misaki, que sufrió tanto que casi rompe su delicado cuerpo en el último encuentro y disfrutó de un placer inmenso, ha vuelto. Parece que el recuerdo de ese sexo tan intenso se ha quedado grabado tanto en su mente como en su pene, y su lubricación gotea cada vez que recuerda aquel día. Ella ya no pudo aguantar más y empezó a acariciarlo como poseída, buscando crear recuerdos aún más obscenos.