Detalles del video
Description
Estaba preocupada porque el hijastro de mi marido, Takeshi-kun, no se ha sentido bien últimamente. Mi marido no le dio importancia, pensando que sería normal por su edad, pero mi mala corazonada resultó ser cierta. Un día, presencié cómo unos compañeros delincuentes acosaban a Takeshi. Aunque estaba aterrorizada, me enfrenté a ellos, pero como era de esperar, terminé convirtiéndome en la siguiente víctima del bullying. Por mucho que me disculpara, nunca me perdonaron, y desde ese día, comenzaron mis días de acoso constante...