Detalles del video
Description
Yuzu, la pequeña reina demonio que culpa a los hombres masoquistas con una sonrisa inocente, enseña a los hombres masoquistas que quieren ser urinarios humanos. Yuzu-sama abofetea al hombre masoquista, que es tímido y se comporta de forma sospechosa, y ni siquiera puede saludarlo adecuadamente. Cuando se puso nervioso, le dio un látigo de disciplina. Ella cubre su nariz y boca con su gran trasero y le hace facesitting mientras controla su respiración. Como primera barrera para el inodoro, dale de comer a Yuzu-sama la comida masticada por la boca. Ensalada, pudín, pastel... Por supuesto, también le das la saliva, los mocos, la flema y todos los líquidos que salen de ella. El toque final es usarlo como urinario para beber pipí. Esta es la etapa final como urinario humano. Primero, mezcla la saliva con una gran cantidad de orina en un recipiente y haz que se la beba. Yuzu excreta el esperado oro sobre el cuerpo del hombre masoquista. Yuzu-sama se irrita con el hombre masoquista que come el oro poco a poco, y lo insta a recogerlo con palillos y comerlo.